Desde el punto de vista etimológico, la renovación en un partido político significaría volver el estado de las cosas a su raíz y hacerlas de nuevo; comenzar desde el inicio en cada área de gestión, unidad de mando y/o trabajo; modificar a pleno cartas orgánicas y plataformas; y, sobre todo, establecer un sistema de cambio y rotación de sus dirigentes.
Como bien sabemos, los grandes cambios pueden entenderse como acciones utópicas, y esa es una realidad. En el diseño de políticas y estructuras de mando, los partidos son reacios a las grandes modificaciones y sus directores prefieren las transformaciones parciales. ¿Porqué? En mi opinión, los dirigentes de las estructuras partidarias actuales no tienen el tiempo suficiente para aplicar alteraciones y prefieren realizar pequeñas reformas que se adapten a las necesidades de cada uno de ellos y de sus correligionarios.
La República Argentina ha vuelto a la democracia hace poco más de 20 años. Durante ese lapso de tiempo, los partidos tradicionales han reagrupado sus fuerzas políticas y han surgido nuevas estructuras partidarias. Una de ellas es Acción por la República, movimiento que fue fundado en 1997 por el Dr. Domingo Felipe Cavallo. Soy afiliado a este partido político desde 1998 y, desde entonces, he notado algunas falencias en su organización y en algunas políticas de gestión.Estoy convencido que muchos de los errores que se cometen se originan en la forma de gobierno del partido.
En mi opinión, estos deberían tener una organización más semejante a la de una empresa privada que a la del aparato burocrático característico de los gobiernos democráticos.Es por eso que quiero tratar ligeramente en este ensayo el concepto de “Marketing Político”, una estrategia de mercado que ha sido utilizada muy poco en Acción por la República. Para que este concepto se pueda aplicar mejor, el partido debería comportarse de la misma forma como lo hacen las empresa cuando quieren posicionar un producto.
Según Gustavo Martínez Pandiani, el marketing político existe desde la época de los romanos. Lo que es novedoso ahora es el término “marketing”, que surgió recién en el siglo XX.El marketing político tiene una similitud muy grande con el marketing comercial. En ambos casos, se busca dotar a sus respectivas campañas de una visión estratégica; se trata de lograr un enfoque gerencial para administrar los recursos escasos; es estudian las condiciones del mercado en el que actúan; se utilizan herramientas de selección y planificación de mensajes; se comunican los mensajes elaborados a través de los medios de comunicación y acciones de publicidad, y se traducen estos mensajes con el propósito de presentar en forma más atractiva sus ofertas.
Para hacer que el sistema de marketing político funcione, sería necesario que el partido tenga una estructura similar a la empresa. Uno organización básica podría ser:- Directorio: compuesto por los principales referentes y candidatos del partido. Su cupo accionario estaría representado por la cantidad de afiliados que responden directamente a cada uno de ellos.
- Gerencia: dividida en áreas de trabajo siguiendo el mismo método de dirección y gerenciamiento que en las empresas. Una de ellas sería la “Gerencia de Marketing Político”.
- Unidades de trabajo: responderían a cada una de las gerencias dependiendo de las gestiones o tareas a realizar.
Estoy seguro que, para aplicar un método de estas características, es indispensable tener personas a cargo y remuneradas en el área gerencial. Deberían ser elegidas por concurso y la estructura partidaria definiría el mecanismo para decidir sobre la mejor opción. Incluso, sería bueno que estas personas no estén directamente involucradas con el partido, sino que ocupen sus lugares como lo harían en cualquier trabajo.
Thomas Jefferson decía que la democracia depende de la información. Sin embargo, cuando lo que importa es ganar una elección, no toda información transmitida es valiosa o constructiva.
Con esta premisa, un departamento de Marketing Político bien estructurado permitiría realizar un trabajo más eficiente dentro del partido. Además, como estamos hablando de una estructura organizacional similar a la de una empresa, los accionistas, por medio de sus representantes en el Directorio, podrían objetar, aceptar o negar el camino y las opciones definidas en la Gerencia de Marketing y en las otras áreas.
* Trabajo presentado en noviembre de 2004 con motivo del Diplomado en Liderazgo Político, dictado por la Escuela de Gobierno Tomás Moro de Colombia.

